
Elida es una bebé que nació a las 32 semanas de gestación, estuvo en incubadora y a los 15 días de nacida se le diagnostica con COVID19. Los medicamentos recetados para diagnostico afectaron sus oídos.
“La bebé empezó a ser muy seria, no se reía y solo movía su cabecita como buscando señal. Eso nos pareció extraño. Fuimos al médico y se le hizo su primer tamizaje auditivo, el cual no pasó, nos dijeron que esperáramos porque era demasiado prematuro y había que darles más tiempo a sus oídos para que se desarrollaran. Sin embargo, se le hizo un segundo tamizaje y tampoco lo pasó y eso nos preocupó y nos hizo buscar ayuda. Así llegamos con Dra. Caballero quien nos habló de la Fundación Su Niño No Puede Esperar (FUSNINPE)”, nos comenta Luis el padre de Elida.
A través de las pruebas auditivas (Emisiones Otoacústicas y Potenciales Evocados Auditivos de Estado Estable (PAEee)) a Elida se le diagnostica hipoacusia neurosensorial, severidad: superficial a media.
Adaptación y cambios después de sus auxiliares auditivos:
“FUSNINPE ha sido una gran bendición para nuestras vidas, primeramente, económicamente, emocionalmente también.
Cuando nos dan la noticia que la bebé tiene un problema de hipoacusia, bueno, lo recibimos así. Fue fuerte, sin embargo, nos han ayudado mucho con las terapias semana a semana”, nos comparte el padre de Elida.
“Hemos visto gracias a Dios el avance de nuestra bebé, ya de que tuvimos la oportunidad de descubrírselo sumamente temprano a los 4 meses de la bebé”.
Gracias al diagnóstico temprano los padres han visto una mejoría excelente en cuanto a la respuesta de Elida a los estímulos de su alrededor: “Desde el primer momento que se le colocaron sus audífonos fue diferente. Vimos mucha emoción, mucha alegría en la bebé. Su sonrisa, ella comenzó a oír. Nos dimos cuenta inmediatamente que ella estaba oyendo a través de sus aparatos”.
Su terapeuta de FUSNINPE nos cuenta:
“A los cuatro meses inició su sesión de terapia conmigo. Se trabajó con ella toda la estimulación temprana con recursos especializados. Hasta que cumplió el año se empezaron a trabajar palabras y juegos. En este momento empezamos a condicionarla con el sonido del pito, juguetes y sonidos LING, de los cuales ya menciona “Mm” “Sh” y “Aa”.
Ya dice muchas palabras: “mamá”, “papá” “vamos” y repite lo que uno dice a veces no en el momento, pero lo comienza a hacer y también le gusta cantar. Va por buen camino a pesar de una de las pérdidas (media en el oído derecho) y esperemos que ella vaya evolucionando mucho más”.
¿Por qué quieres compartir tu experiencia?
“Hay que preocuparnos bastante por los problemas, las situaciones que pueden tener nuestros hijos y mostrarles el apoyo. Yo quiero decirles que con nuestra bebé esperábamos que después del año de usar sus audífonos dijera sus primeras palabras, la sorpresa de nosotros es que ella está diciendo muchas palabras (a los 11 meses), está diciendo muchas más palabras antes de lo que se esperaba. Mi consejo a las personas que están teniendo esta clase de problemas, es que busquen ayuda y la verdad que es de mucha bendición y seguir los consejos que se nos da. Hay un esfuerzo tanto de papá, de mamá, de familia, pero es de mucha bendición si queremos ver que nuestros hijos se aprendan a desarrollar como personas normo oyentes”.
Recomendaciones de la audiologa:
"Elida vino con nosotros tras haber fallado varias Emisiones Otoacústicas en varias instituciones. Los padres al saber que había una lista de espera muy grande para poder repetir el examen y llegar un diagnóstico decidieron llegar con nosotros.
Fue así como logramos hacerle los Potenciales Evocados Auditivos de Estado Estable y así confirmar el diagnostico de una pérdida auditiva para poderle poner sus audífonos.
Ha sido una de las bebés más pequeñas que hemos logrado adaptar con auxiliares auditivos y sus padres han sido personas muy comprometidas en todo el proceso.
Hoy después de dos años en una de las niñas más constantes en sus terapias de lenguaje y sus resultados es que su lenguaje ya va apegándose al lenguaje hablado de un niño con audición normal. Ese es el verdadero reto, poder detectar la pérdida auditiva tempranamente para poder guiar las familias en el proceso de que a pesar el niño nació con una discapacidad auditiva pueda aprender hablar".